Paso 1: Preparar el remolino de arándanos
- Coloca los arándanos, el azúcar y el jugo de limón en una sartén pequeña.
- Cocina a fuego medio durante 5–7 minutos, aplastando ligeramente los arándanos.
- Cuando espese, retira del fuego y deja enfriar completamente.
Paso 2: Preparar la masa de galleta
- En un bol, bate la mantequilla con el azúcar hasta que esté cremosa.
- Añade el huevo y la vainilla, mezcla bien.
- Incorpora la harina, el polvo de hornear y la sal.
- Mezcla hasta obtener una masa suave y homogénea.
Paso 3: Preparar la mezcla de cheesecake
- En otro bol, bate el queso crema con el azúcar.
- Añade la vainilla y mezcla hasta que quede lisa y cremosa.
Paso 4: Formar las galletas
- Precalienta el horno a 180 °C.
- Forra una bandeja con papel de hornear.
- Coloca porciones de masa de galleta y aplánalas ligeramente.
- Añade una cucharada de la mezcla de cheesecake en el centro.
- Coloca un poco del coulis de arándanos encima.
- Con un palillo, haz movimientos suaves para crear el remolino (swirl).
Paso 5: Hornear
- Hornea durante 12–15 minutos, hasta que los bordes estén ligeramente dorados.
- El centro debe quedar suave (se endurece al enfriar).
- Deja enfriar en la bandeja 10 minutos y luego pásalas a una rejilla.
✨ Resultado Final
Galletas suaves, cremosas, con el equilibrio perfecto entre cheesecake y arándanos, ideales para café, merienda o postre especial.